¿Inicio de actividades o cambio al Régimen de Incorporación Fiscal (RIF)?

Por L.C. Luis Velasco.

Este 2018 muchas personas físicas que han tributado en el Régimen de Actividades Empresariales y Profesionales tienen interés en cambiar al Régimen de Incorporación Fiscal, ¿es factible?, ¿cuáles son los casos que pueden aplicar?

Existen algunas personas físicas que han estado tributando en el Régimen de Actividades Empresariales y Profesionales (RAEP) y que quieren cambiarse al Régimen de Incorporación Fiscal (RIF) a partir de 2018; sin embargo surge la interrogante si lo anterior es factible o sólo aplicaría para las personas físicas que inicien actividades en este año.

Desde su origen, la intención del RIF fue que los pequeños negocios de personas físicas se den de alta en el Registro Federal de Contribuyentes y de esta forma queden dentro de la formalidad, por lo que podría considerarse que este régimen es sólo para quienes inicien actividades; sin embargo, la misma autoridad a través de la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (PRODECON) confirmó desde 2016 que el cambio de régimen es factible.

Sobre el particular desde 2014, la PRODECON dio a conocer la confirmación de un criterio del SAT, que establece que las personas físicas que en 2014 tributaron en el RAEP, podrían tributar en 2015 en el RIF.

El oficio mencionado señala que los contribuyentes que en 2014 tributaron en el RAEP podrían incorporarse al RIF en el ejercicio de 2015, si durante 2014 obtuvieron ingresos menores a dos millones de pesos, y no realizaron las actividades descritas en el artículo 111 de la Ley del ISR.

Lo anterior fue también fue una opción para 2016 a través de la inclusión de la Regla 2.5.6 de la Resolución Miscelánea para 2016 que preveía básicamente la misma facilidad para cambiarse de RAEP a RIF.

El criterio del SAT radica en que dentro de las limitantes que establece el artículo 111 de la Ley del ISR, no establece de forma expresa que los contribuyentes del RAEP se encuentren limitados a cumplir con sus obligaciones fiscales dentro de dicho régimen, por lo cual sólo se observan las limitantes a que alude el artículo en mención.

Adicionalmente, existe un precedente legal que convalida el criterio antes mencionado:

RÉGIMEN DE INCORPORACIÓN FISCAL. CONSTITUYE UN RÉGIMEN OPTATIVO PARA LOS CONTRIBUYENTES, INCLUSO PARA AQUELLOS QUE SE ENCUENTRAN INSCRITOS BAJO EL RÉGIMEN GENERAL, SIEMPRE QUE CUMPLAN CON LOS REQUISITOS ESTABLECIDOS EN EL ARTÍCULO 111 DE LA LEY DEL IMPUESTO SOBRE LA RENTA.- Derivado de la Reforma Fiscal aprobada en 2013, el legislador introdujo un nuevo régimen tributario, a saber el Régimen de Incorporación Fiscal (RIF), el cual constituye un nuevo esquema de tributación opcional para las personas físicas que realicen actividades empresariales, enajenen bienes o presten servicios por los que no se requiera para su realización título profesional, siempre que los ingresos propios de su actividad obtenidos en el ejercicio inmediato anterior, no hubieran excedido de dos millones de pesos o en su caso, tratándose de contribuyentes que inicien actividades, la proyección de los mismos para el ejercicio de que se trate, tampoco exceda de dos millones de pesos. En ese sentido, el artículo 111 de la Ley de Impuestos sobre la Renta, que recoge la intención del legislador de implementar un nuevo régimen tributario optativo para los contribuyentes, establece como únicas limitantes para acogerse al mismo, el que el contribuyente; 1) sea una persona física; 2) realice actividades empresariales, enajene bienes o preste servicios por los que no se requiera apara su realización título profesional; 3) que los ingresos propios de su actividad no excedan de dos millones de pesos; y 4) que no actualice ninguna de las causas de excepción previstas en el cuarto párrafo del numeral en comento. De tal manera, que si un contribuyente persona física ya sea que inicie actividades o en su caso, se encuentre tributando bajo un régimen diverso, decide optar por tributar bajo el Régimen de Incorporación Fiscal, únicamente se encuentra condicionado a colmar los requisitos antes precisados, sin que resulte legal negar a un contribuyente el cambio de régimen fiscal solicitado, por ya encontrarse tributando en un régimen previo, ya que dicha consideración además de no encontrarse prevista en el artículo 111 aludido, coarta el derecho de los contribuyentes de cambiar de régimen de tributación al que en su caso, vinieran aplicando, como lo prevén los artículos 29 fracción VII y 30 fracción V inciso c), ambos del Reglamento del Código Fiscal de la Federación.

Juicio Contencioso Administrativo Núm. 573/15-20-01-7/1989/15-PL-02-04. Resuelto por el Pleno de la Sala Superior Del Tribunal Federal de Justicia Fiscal y Administrativa, en sesión de 3 de febrero de 2016, por unanimidad de 10 votos a favor. Magistrada Ponente Nora Elizabeth Urby Genel. Secretaria Lic. Diana Patricia Jiménez García.

(Tesis aprobada en sesión de 13 de abril de 2016)

Conforme lo anterior, sería posible pensar que los contribuyentes que en el 2018 quieran cambiarse del RAEP al RIF podrían hacerlo cumpliendo con los requisitos, presentación de aviso respectivo y limitantes señaladas en la Ley del ISR, situación que se requiere confirmar adecuadamente con su asesor fiscal.

Síguenos en Facebook

Contenido relacionado:

Contenido recomendado: