César Aguilar Aguilar
En los últimos años, la figura del” influencer” se ha consolidado como una clave del marketing digital para empresas y marcas. Este auge implica que muchos creadores obtienen ingresos notables a través de colaboraciones y ventas, lo cual también exige atención al cumplimiento fiscal; a continuación se abordan los aspectos relevantes del tratamiento fiscal de estos ingresos.
Convertir publicaciones, videos o transmisiones en una fuente de ingresos también convierte al creador de contenido en contribuyente. Si recibes pagos de marcas, comisiones por afiliación, ingresos publicitarios, suscripciones o dinero de plataformas digitales, necesitas identificar de dónde proviene cada ingreso, emitir los comprobantes que correspondan y declarar los impuestos aplicables. En esta guía encontrarás una explicación clara sobre el régimen fiscal para influencers en México, el tratamiento general del ISR y del IVA, las deducciones posibles y los puntos que debes revisar para mantenerte al corriente con el SAT.
Respuesta rápida: un influencer no tiene un régimen fiscal exclusivo por el solo hecho de crear contenido. Su tributación depende de la actividad que realiza, la forma en que obtiene ingresos y los requisitos que cumple. Entre las alternativas que pueden resultar aplicables están el Régimen de Actividades Empresariales y Profesionales y, cuando se reúnen las condiciones legales, el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO).
¿Cómo pagan impuestos los influencers en México?
Los ingresos de un creador digital pueden provenir de varias actividades. Por eso, antes de elegir un régimen o calcular impuestos, conviene elaborar un inventario de las fuentes de ingreso y revisar los contratos, estados de cuenta, reportes de plataformas y comprobantes relacionados.
En términos generales, una persona física residente en México debe considerar los ingresos que obtiene, incluso cuando el pagador se encuentre en otro país. Sin embargo, el tratamiento específico no se define únicamente por el lugar desde el cual llega el depósito. También importan la actividad realizada, la residencia fiscal de las partes, el contrato y, en su caso, las retenciones acreditables.
Principales tipos de ingresos
Para que los influencers cumplan correctamente con sus obligaciones fiscales, es fundamental identificar la naturaleza de los ingresos que perciben. Esto permite determinar el tratamiento fiscal apropiado para cada uno de ellos. Los principales tipos de ingreso que pueden generar los influencers incluyen:
- Marketing de afiliados: Los creadores de contenido promocionan productos de terceros mediante enlaces especiales y perciben comisiones por las ventas generadas.
- Venta de productos o servicios propios: Desarrollan y comercializan sus propias líneas de productos, como prendas de vestir o cosméticos, y ofrecen servicios tales como formación o asesoría especializada.
- Patrocinios y colaboraciones remuneradas: Elaboran contenido promocional para diversas marcas, incluyendo menciones y reseñas patrocinadas en sus canales digitales.
- Ingresos por publicidad en plataformas: Generan ingresos a través de anuncios integrados en sus contenidos publicados en plataformas como YouTube o TikTok.
- Donaciones y suscripciones: Proporcionan contenido exclusivo a suscriptores y reciben aportaciones voluntarias de sus seguidores por medio de diferentes plataformas.
- Eventos y apariciones públicas: Asisten a eventos, lanzamientos y conferencias profesionales, obteniendo compensaciones económicas por su presencia o intervención.
De este modo, los ingresos pueden clasificarse en función de su fuente, ya sea como actividades empresariales (por venta de productos, patrocinios o publicidad) o como servicios profesionales (por conferencias o apariciones públicas), aspecto esencial para una adecuada tributación.
Régimen fiscal aplicable para ISR
Dicho Régimen se divide en:
Ingresos
Dada la naturaleza de los ingresos que perciben los influencers, estos se consideran personas físicas con actividad empresarial o profesional. Esto significa que deben tributar conforme a esta clasificación, cumpliendo con las obligaciones fiscales correspondientes a su actividad económica.
De acuerdo con sus condiciones y características particulares, los influencers pueden ubicarse en alguno de los siguientes regímenes fiscales:
- Régimen de Actividades Empresariales y Profesionales (RAEP): Este régimen es aplicable a personas físicas que generan ingresos por la prestación de servicios profesionales o por la realización de actividades empresariales, sin un límite específico de ingresos. Permite deducir los gastos relacionados con la actividad, como costos operativos, honorarios, publicidad y otros necesarios para el desarrollo del negocio.
- Régimen Simplificado de Confianza (RESICO): Diseñado para facilitar el cumplimiento fiscal de quienes realizan exclusivamente actividades empresariales o profesionales, siempre que la totalidad de los ingresos obtenidos en el ejercicio inmediato anterior no exceda de $3,500,000 MXN. Ofrece ventajas como tasas impositivas reducidas y simplificación en la presentación de declaraciones fiscales.
Además, es necesario identificar la plataforma a través de la cual se está recibiendo el ingreso e identificar las políticas de la empresa y si esta considera retener impuestos a los usuarios por motivos de residencia fiscal.
En resumen, la elección del régimen fiscal dependerá de las características particulares de los ingresos y actividades de cada influencer, así como de los montos obtenidos durante el ejercicio fiscal.
Ingresos en el extranjero
En caso de que los influencers obtengan ingresos del extranjero, dichos ingresos estan sujetos a retenciones fiscales en el país de origen de los recursos. En estos casos, deben obtener la constancia de retención de impuestos correspondiente, que debe ser proporcionada por el pagador en el país extranjero. Este documento no solo es esencial para cumplir con sus obligaciones fiscales, sino que también les permite demostrar que han pagado impuestos en el extranjero. Contar con esta constancia puede facilitar la compensación de impuestos y ayudar a evitar la doble tributación, lo cual es crucial para optimizar sus ingresos y mantener una situación fiscal ordenada.
Deducciones
Asimismo, estos creadores de contenido pueden deducir ciertos gastos relacionados con su actividad económica para disminuir su base gravable.
Régimen de Actividades Empresariales y Profesionales
Bajo este régimen los influencers pueden deducir los siguientes gastos:
- Gastos operativos: Renta de locales, oficinas o espacios de trabajo, electricidad, agua, internet y telefonía.
- Honorarios y servicios profesionales: Servicios de contadores, asesores fiscales, abogados y otros profesionales que proporcionen servicios relevantes.
- Gastos de publicidad y marketing: Campañas publicitarias, así como costos asociados a la promoción de productos o servicios.
- Costos para producción de contenido: Equipos y herramientas necesarias para la producción de contenido (cámaras, computadoras, software de edición), y Gastos relacionados con la producción de eventos o colaboraciones.
- Viajes y transporte: Gastos de transporte, hospedaje y alimentación durante viajes relacionados con actividades empresariales.
- Seguros: Primas pagadas por seguros relacionados con la actividad, como seguros de responsabilidad civil o seguros de equipos.
- Otro materiales e insumos Costos de materiales necesarios para la creación de productos.
Régimen Simplificado de Confianza (RESICO)
Bajo este régimen no es posible deducir gastos, ya que se trata de un esquema tributario sin deducciones, en el que el impuesto se causa sobre el ingresos bruto a una tasa de ISR baja.
Impuesto al Valor Agregado (IVA)
Para los influencers, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) es aplicable a las operaciones habituales, salvo cuando los ingresos provienen del extranjero. La actividad empresarial que desarrollan y los servicios que ofrecen suelen estar sujetos a este impuesto.
Es fundamental determinar si dichos ingresos pueden ser catalogados como exportaciones, ya que, en ese caso, se aplicarían a una tasa del 0% de IVA. Esto implica que no se debe adicionar el IVA a esos ingresos; además, existe la posibilidad de acreditar el IVA pagado en los costos y gastos vinculados con la producción del contenido.
Errores fiscales frecuentes entre creadores de contenido
- Pensar que un depósito no genera obligaciones porque proviene de redes sociales o del extranjero.
- No documentar intercambios o pagos en especie recibidos a cambio de publicaciones.
- Elegir RESICO únicamente por su tasa, sin verificar todos los requisitos y restricciones.
- Deducir compras personales solo porque aparecen en una fotografía o video.
- Aplicar IVA a tasa del 0 % sin comprobar que existe una exportación de servicios en términos legales.
- Confiar únicamente en los reportes de una plataforma y no conciliarlos con CFDI, bancos y contratos.
- Mezclar recursos personales y de la actividad, lo cual dificulta el control y la comprobación.
En síntesis, la tributación aplicable a los influencers configura un entorno específico que difiere de manera considerable respecto al de las plataformas digitales. Al percibir ingresos directos mediante colaboraciones con marcas y su base de seguidores, los influencers se posicionan como personas físicas con actividad empresarial, lo cual les otorga acceso a deducciones fiscales particulares para optimizar su obligación tributaria.
No obstante lo anterior, ello conlleva la necesidad de conocer en profundidad sus responsabilidades fiscales y clasificar adecuadamente la naturaleza de sus percepciones. Dado el crecimiento sostenido de esta industria, resulta imprescindible que los influencers permanezcan actualizados en materia regulatoria y recurran a asesoría especializada para garantizar el cumplimiento normativo y maximizar los beneficios permitidos por el marco legal vigente.